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Pérgolas bioclimáticas ¿Qué son?

En este blog te contamos qué es una pergola biolimatica al detalle. Conoce qué es cada elemento que lo compone y sus distintos materiales

Qué es una pérgola bioclimática

Son estructuras desmontables que no requieren obra. Se adosan al exterior de vivienda o local incrementando así la superficie habitable de un espacio. Son versátiles y modulares, ofreciendo un amplio abanico de posibilidades de diseño para diferentes tipos de espacios.  Son de un diseño minimalista y “neutro” que encaja perfectamente en cualquier estilo de construcción.  Existen diversos modelos basados en columnas, e incluso voladas sin ninguna columna. También es posible elegir el color de la estructura soporte, que se integra con la decoración existente.

Estructura de una pérgola bioclimática

  • Materiales: aluminio 6063 T5, acero inoxidable y nylon fv. Diversidad de colores RAL con diversos acabados: anodizados y lacados madera, foliados o colores texturados.
  • Cubierta transpirable e impermeable. Orientable de 0 a 135º de manera automatizada. Permite optimizar las horas de luz solar. Protege la radiación solar y refresca por convección natural. Las lamas tienen una junta de goma estanca al agua que impermeabiliza frente a la lluvia.
  • Sistema de canalización de aguas pluviales, con recogida o desagüe libre.
  • En el caso concreto de las Pérgolas de nuestro proveedor SAXUN, estas están sometidas a ensayos de durabilidad:
    • Carga de viento: Clase 6 norma UNE-EN 13659:2004+A. (112 km/h.)  Ensayada hasta 190 km/h, sin rotura por limitación de banco de ensayos.
    • Carga de nieve: 65 kg./m2 incluyendo peso propio.  Norma EN-1999 EUROCODE 9.
    • Carga de lluvia: Norma UNE-EN 12056-3,  (0,03 l/s máximo).  Lluvia torrencialconstante de aproximadamente 108 litros m2/h.  (Estructura + lamas)

Características de una pérgola bioclimática

  • Son espacios móviles, no fijos. No incrementan la superficie “legal” de un espacio. En los espacios privados no hay ninguna consideración fiscal.  En la utilización de los espacios públicos de los negocios de hostelería o restauración hay que considerar las diferentes ordenanzas municipales de cada lugar.
  • Permiten la protección solar inteligente mediante sus lamas orientables.
  • Regulación de la temperatura ambiental de manera natural.
  • Protegen de las inclemencias meteorológicas como la lluvia.
  • Es posible aislar el espacio mediante el complemento de unos cerramientos laterales opcionales.
  • Mediante el uso de la domótica es posible el control total ambiental del espacio. Posibilidad de mando, táblet y smartphone.
  • Disponen de iluminación opcional LED.
  • Existen opciones como sonido vía Bluetooth desde un smartphone y calefacción por emisores de infrarrojos, según los casos.

Tipos de instalación de pérgola bioclimática

  • Separada de las paredes exteriores de un local o vivienda, utilizando cuatro columnas.
  • Unida mediante columnas a una de las paredes exteriores del local o vivienda. Pueden ser de diversos tipos: con 2, 3 o 4 columnas
  • Sin columnas. Volada y sujeta a pared por la propia estructura del marco del techo.
  • En cualquier caso, son estructuras cuya fabricación y montaje se realiza a medida.

Cuidado de la conservación del agua de una piscina

Continuamos con el mantenimiento básico de una piscina resaltando aquellos detalles que pueden ayudar en la adecuada conservación de su agua.

PH del agua de la piscina

Su valor debe estar entre 7,2 y 7,6 como máximo. Por debajo de 7,2 el agua es ácida, y por encima de 7,6 es alcalina.  Los efectos del agua ácida es que se provocan irritaciones en ojos, pieles y mucosas de los usuarios, así como corrosión y desgaste de los elementos de la piscina. Por el contrario, el agua alcalina reseca e irrita la piel de los bañistas y se produce una reacción en cadena donde el aspecto del agua se vuelve más turbio, el efecto del cloro disminuye con la consiguiente bajada del poder desinfectante e incrementando la aparición de algas y otros agentes.

Hay que vigilar el valor del PH como mínimo cada tres días, aunque lo aconsejable en hacerlo dentro del programa diario de mantenimiento.

Aunque lo normal en una piscina es que su PH tienda a subir, su valor puede cambiar por muchos motivos…  Las causas más importantes del cambio:

  • El sol provoca evaporación y por tanto la disminución del volumen de agua de una piscina. Aparte, los rayos ultravioleta incrementan la disolución del cloro y por tanto el aumento del PH.
  • Los usuarios de la piscina, con independencia de las medidas de higiene para el uso de la misma, dejan residuos de restos de productos cosméticos y cremas solares, pieles muertas, pelos y sudor… Todo ello tiende a incrementar el PH.
  • El tipo de producto utilizado para desinfectar el agua también influye en el PH. Los productos con “ácido isocianúrico” que es un estabilizante del cloro, influyen en el PH disminuyéndolo, en cambio, los que no lo tienen, lo incrementan, aunque aportan otro tipo de ventajas al agua…

Es importante mantener el PH del agua de tu piscina entre los valores citados.  Existen en el mercado controladores y dosificadores automáticos de producto que facilitan esta labor.  El uso de los reductores de PH e incrementadores de PH siguiendo las instrucciones técnicas de cada producto y el programa sistemático de mantenimiento te garantizan un disfrute duradero de tu piscina.

 

Programa de mantenimiento diario de la piscina

  • Analizar el PH del agua ajustándolo entre 7,2 y 7,6.
  • Determinar el nivel de cloro libre o bromo (según el producto utilizado en tu piscina). Debe estar entre 0,5 y 2 ppm.   Lo ideal es 1,5 ppm. (Partes por millón).  En caso de utilizar un dosificador debes ajustarlo a los valores adecuados.
  • Limpia el agua de hojas, insectos y residuos mediante una pala “recogehojas”.
  • Completa un ciclo de filtrado adecuado para tu piscina.

Programa de mantenimiento semanal.

  • Limpieza de los “skimmers”. (Bocas de aspiración que se instalan en las paredes de una piscina cerca de la superficie de la misma. Sirven para el filtrado del agua.)
  • Cepillado de las paredes del vaso de la piscina o utilización de un limpiafondos adecuado para tu piscina. (Robots de limpieza de distintos tipos…)
  • Efectuar el “contralavado” del filtro y la limpieza del prefiltro de la bomba.
  • Reposición de productos en el dosificador para el mantenimiento continuo de la piscina. Lo normal es la utilización de productos “multifunción” que realizan: desinfección, algicida y floculante. (El floculante es el encargado de preservar la transparencia del agua aglutinando las pequeñas partículas que causan la turbidez del agua, arrastrándolas al fondo de la piscina, para que sea el limpiafondos el que se encargue de su limpieza.)
  • Existen tratamientos de choque para cuando por algún motivo aparecen problemas que no hemos podido controlar con el tratamiento normal. Los más frecuentes son los tratamientos algicidas específicos y los clarificadores especiales.

Otros tratamientos.

Hasta ahora hemos visto básicamente los tratamientos tradicionales basados en la cloración química. Ahora proponemos un tratamiento distinto: electrólisis salina o cloración salina.

La electrólisis salina se consigue mediante la adición de NaCl (Cloruro de sodio o sal común) al agua de la piscina (Entre 5 y 7 veces menos de la contenida en el agua del mar), que al pasar por el equipo clorador, un electrodo al que se le suministra una corriente continua, descompone la sal común en cloro y otros elementos, produciendo el efecto desinfectante deseado.

Las características de este sistema son:

  • Supone una inversión inicial, pero muy rentable a medio plazo porque el coste en producto químico es cero.
  • Protege el medio ambiente por la no utilización de sustancias químicas ni nocivas y no produce productos de desecho perjudiciales. Es un sistema “saludable” para los usuarios de la piscina.
  • Sistema preciso con un control exacto del flujo de cloración.

Cuidados básicos de una piscina

El mantenimiento de una piscina es necesario para poder disfrutar de ella durante la época estival. Te contamos cuáles son los cuidados básicos de una piscina


Objetivo
s en el cuidado y mantenimiento de una piscina.

Mediante el mantenimiento de su piscina se pretenden los siguientes objetivos: vigilar la calidad del agua que redundará en el cuidado de la salud de los usuarios de la misma, un uso sostenible, ecológico y responsable del agua alargando su duración al máximo, y por último la prolongación de la temporada de baño para el disfrute de la familia.

Antes de empezar.

La conservación óptima depende de la protección prevista de la propia piscina. Desde una buena lona de invernaje, pasando por los cobertores solares que evitan la evaporación del agua y los productos de mantenimiento durante la temporada estival, o las cubiertas de lamas que facilitan la cubrición de la piscina de una forma estética y cómoda, y hasta las cubiertas de diversos tipos (altas, fijas, telescópicas, adosadas…) que permiten el uso de su piscina durante todo el año y pueden crear una superficie de ocio adicional en su jardín.  En resumen, la primera línea de defensa de su piscina es la barrera que impide la entrada de suciedad y evita evaporaciones imprevistas.


Puesta en marcha de la piscina.

Al comienzo de la temporada y si ello fuera necesario, hay que vaciar la piscina y limpiar el vaso con un producto adecuado tipo “desiscrustante”.  Este trabajo debe realizarse en horas de poco sol y manteniendo las superficies húmedas.  Hay que distinguir las piscinas de obra de las de líner y fibra porque los productos a utilizar son distintos…  En cualquier caso, una vez aplicado el producto hay que dejarlo actuar unos 30 minutos y enjuagar con abundante agua.

Una vez limpio el vaso, hay que llenar la piscina.

Cloración y cuidados iniciales.

El primer análisis que hay que realizar es el control del PH del agua. Debe estar entre 7.2 y 7.6 para que las condiciones del agua sean las óptimas para su uso.  (En un post posterior incidiremos en la importancia de este factor). Para el manejo de esta cuestión existen productos que minoran o incrementan los valores de PH para su ajuste perfecto.

Hay que realizar una cloración de choque utilizando los productos adecuados y la cantidad indicada en cada caso.  También se puede utilizar productos de cloro sin estabilizantes (ácido isocianúrico) que mejoran la calidad del agua.

Después de esta fase inicial, se vuelve a ajustar PH y cloro que tiene el agua, y ya se puede empezar con el programa de mantenimiento normal tanto diariamente como semanalmente.

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